El Triceratops pertenece al género de dinosaurios ceratopsianos ceratópsidos, que vivieron en el Cretácico superior hace 65 millones de años aproximadamente.
Su nombre proviene del griego y significa "cara con tres cuernos".
Poseía un amplio collarín desplegado de débil formación ósea. Los tres cuernos le servían de defensa. Su boca semejaba un pico de loro. Sus dientes crecían nuevamente a medida que las piezas iniciales se perdían por el desgaste.
En su cráneo poseía un cuerno nasal, corto, ubicado en medio de las fosas nasales; los otros dos cuernos, más largos, de aproximadamente un metro y medio de largo, se hallaban sobre las cuencas de los ojos. En los animales muy jóvenes, los cuernos eran rectos, los que se iban curvando a medida que iba llegando a su adultez el animal.
El Triceratops era un dinosaurio cuadrúpedo herbívoro. Sus cuatro patas eran gruesas con dedos seccionados. Su gruesa piel presentaba protuberancias diseminadas por el cuerpo.